La Asociación Laboral para el desarrollo, ADEC-ATC, es una Organización No Gubernamental sin fines de lucro, que concentra más de 20 años de experiencia, conformada por un equipo de profesionales multidisciplinario, dedicada a actividades de investigación, capacitación y consultoría especializada en la promoción del empleo y del desarrollo local.

ADEC-ATC surge de la fusión de dos instituciones que realizaban acciones complementarias en la esfera del trabajo:la defensa de los derechos laborales (ADEC) y la capacitación sindical (ATC). El año 1988 ambas instituciones unieron sus experiencias y recursos para continuar realizando -como ADEC-ATC- actividades orientadas a contribuir a democratizar el país y propiciar una alternativa de desarrollo que tome en cuenta a los trabajadores y su acción en la sociedad.

NUESTRA MISION   VISION INSTITUCIONAL

Somos una institución sin fines de lucro, conformada por un equipo de profesionales multidisciplinarios, cuyo propósito es contribuir al trabajo digno y al desarrollo regional del Perú.

Dirigimos nuestra acción prioritariamente hacia sectores vulnerables y de menores ingresos, apuntando a que las mujeres y los hombres que conforman estos sectores puedan desenvolverse como personas y ciudadanos responsables, actores de su propio desarrollo.

Apoyamos el fortalecimiento de sus capacidades y el reconocimiento de sus derechos, potenciando su desempeño laboral, sus iniciativas empresariales y su acceso a los mercados.
Propiciamos la formación de actores de desarrollo local para el logro de estos objetivos, poniendo énfasis en una perspectiva estratégica de desarrollo territorial.

  Somos un equipo de profesionales apreciado por brindar servicios de calidad orientados a la promoción de valores y capacidades del trabajo, desde y para el desarrollo de las regiones.

Reconocemos que el problema del trabajo es un desafío para todos, cuya conformación y características cambió notablemente en estas últimas décadas con la globalización. Su problemática es compleja y sus efectos perversos repercuten sobre la exclusión, la pobreza, la inequidad, la violencia, etc. y en el sentido de la vida.

Creemos que el problema del trabajo ya no puede ser encarado única y exclusivamente desde el lado económico, el derecho laboral protector y el movimiento sindical, como lo fue en buena parte del siglo XX. El desafío actual es la construcción de una propuesta integral de impulso al trabajo, que coloque en el centro la vida humana, sustentada en principios éticos y morales, que trascienda el campo económico (que debe repensarse y cambiar) y se entrelace con la esfera política.

Nos guían los principios de la solidaridad y de la equidad, sustentados en la autonomía y el desarrollo de las capacidades de las personas. Reconocemos el valor del trabajo y de la empresa como fuentes de realización personal, de desarrollo económico y de responsabilidad social.